Asociación Universitaria de Actividades Subacuáticas

 

gallery/auastransparente

Sumérgete con nosostros en esta aventura llamada AUAS

 

La Biodiversidad de nuestras costas

Biodiversidad de nuestras costas.

Fotografías: Javier Ortíz Duarte (Javisub)

Conservación de la biodiversidad y aprovechamiento sostenible de los recursos naturales son dos conceptos que inexorablemente van unidos.

 

Un simple paseo por nuestras playas más cercanas será suficiente para tomar conciencia de la relevancia que la flora y la fauna marina tienen en los ecosistemas andaluces y es el medio marino, hogar de una elevada diversidad de especies invertebradas como esponjas, corales, caracolas, estrellas y erizos de mar.

 

Si analizamos la diversidad de este grupo de seres vivos en nuestra comunidad autónoma podremos comprobar que Andalucía, al igual que ocurre en otros niveles de la biodiversidad, atesora una cantidad de especies muy superior a la constatada para el resto de la península Ibérica e incluso destacable en el ámbito europeo.

 

Para ello, ha sido clave la situación geográfica de Andalucía, situada en el sur de Europa, en una posición a caballo entre dos continentes y nexo de unión de dos mares. Aquí confluyen las faunas continentales centroeuropeas con aquellas derivadas de las relaciones con el norte del continente africano, e incluso con aquellas propias de otros enclaves del mediterráneo oriental, en la franja costera y las estepas de oriente próximo.

 

En el mar andaluz se encuentran especies representantes del Atlántico europeo y del africano junto con elementos mediterráneos.

 

En los últimos cincuenta años hemos podido asistir a la desaparición de usos tradicionales, a la sobreexplotación de los acuíferos y las aguas epicontinentales, a la urbanización y sobrepoblación de las costas, a la sustitución de los paisajes vegetales autóctonos por masas monoespecíficas de porte arbolado y de origen artificial (repoblaciones de coníferas y eucaliptos), a la fumigación sistemática de los campos, a la sobreexplotación pesquera y a la aparición de algunas especies exóticas.

 

Este deterioro de los hábitats, sumado al hecho de que numerosas especies son endémicas de restringidas áreas y dependientes de unas condiciones extremadamente específicas, ha conducido a muchas de ellas al borde de la desaparición y, consecuentemente, ha producido un deterioro de la funcionalidad de los ecosistemas.

 

Frenar esta pérdida de diversidad biológica, así como la de los usos tradicionales que han permitido e incluso determinado su existencia es, sin duda, uno de los retos a los que la sociedad andaluza actual debe de enfrentarse. La conservación de esta biodiversidad, debe por tanto, estar acompañada por un aprovechamiento sostenible de los recursos naturales y por una puesta en valor de sus beneficios.